«La cultura es la buena educación del entendimiento», Jacinto Benavente

Javier Elorrieta y su exitosa recuperación de la canción francesa

Elorrieta junto a su excelente banda durante uno de sus recitales en los que fusiona el jazz con la canción francesa.
Carlos Arévalo
Avec le temps (Discmedi, 2019) es el sexto disco de estudio de Javier Elorrieta (Madrid, 1950) que celebra una década de imparable carrera musical como exquisito crooner de la canción francesa fusionada con arreglos jazzísticos. Como una suave brisa que acaricia las hojas del otoño parisino nos envuelven las catorce nostálgicas melodías de este álbum confeccionado con sumo gusto y sabiduría de artesano. Asomado a esta selección de grandes éxitos, Elorrieta atraviesa el tiempo para resucitar las voces de compositores eternos que, con sus creaciones cargadas de poesía, entraron en la Historia de la música romántica por la puerta grande: Charles Aznavour, Leo Ferré, Jacques Brel, Charles Trenet...
A Avec le temps que da título a este trabajo se suman clásicos tan recordados como La bohème, La vie en rose, Que ç'est triste Venise, Ne me quitte pas, La mer, Les feuilles mortes, C'est si bon, A toi, Que reste t'il de nous amours?, Une belle histoire o Un homme et une femme.
Avec le temps, su nuevo disco.
Solamente dos temas se escapan en este disco de la llamada chanson française pero en cualquier caso se adaptan cómodamente a ese universo musical. Se trata de una versión a ritmo de blues del célebre Adagio del autor barroco italiano Tomaso Albinioni y otra del Romance anónimo, pieza que algunos expertos atribuyen al virtuoso Narciso Yepes y que tantos artistas han reinterpretado con su impronta personal. En este caso, ha sido magistralmente reconvertida en una cálida bossa nova.
Sus años en el Liceo Francés inculcaron al polifacético artista una infinita pasión por Francia y por su cultura, especialmente por la música cuyas letras pronuncia con profundo sentimiento, con ese tono arrullador y sensual tan apropiado en cualquier conquista que se precie. Porque cada canción de este disco es una declaración de amor.