«La cultura es la buena educación del entendimiento», Jacinto Benavente

Adiós al actor Arturo Fernández, paradigma de elegancia y seducción sobre las tablas

Arturo Fernández ha sido el embajador del buen gusto sobre los escenarios españoles desde los años cincuenta.
La voz del galán más longevo de la alta comedia se apaga tras una dura enfermedad

Carlos Arévalo
A pesar de su avanzada edad todavía no lo puedo creer, ¡ha muerto Arturo Fernández! El mítico intérprete había cumplido 90 años en febrero aunque en su DNI figura su nacimiento en noviembre de 1930 por un error familiar. Nacido en Gijón en 1929, tras una infancia difícil en tierras asturianas, y una adolescencia practicando con destreza el fútbol y el boxeo con el apodo de «El tigre del Piles», llegó con 20 años a un Madrid de tranvías y pensiones y, en esta misma ciudad, se ha ido hoy, siete décadas después, por culpa de una penosa enfermedad, en la clínica Ruber donde llevaba ingresado unos días.

Dúo Dinámico: Un ejemplo de vitalidad e ilusión

El Dúo Dinámico, Manolo y Ramón, saludan al público asistente a su concierto de La Coruña, el pasado domingo.
La mítica pareja artística celebra 60 años en la música con su gran gira ¡Que nos quiten lo bailao!

Carlos Arévalo
Como ellos mismos confiesan en cada actuación, juntos suman más de siglo y medio. Y tal apabullante cifra les permite celebrar otra todavía más reseñable, sesenta años en el mundo de la música. Ramón Arcusa (Barcelona, 1936) y Manolo de la Calva (Barcelona, 1937) son, desde diciembre de 1958, el Dúo Dinámico, la pareja artística en activo más longeva de España, que se dice pronto. Recorren nuestro país con su gira ¡Que nos quiten lo bailao! título de una de sus más recientes creaciones que define muy bien su filosofía de vida. La misma ilusión del principio y una desbordante vitalidad, les permite seguir en los escenarios conquistando a todas las generaciones, desde aquellos primeros admiradores que rememoran tiempos felices hasta los más jóvenes que aplauden fervorosamente sus eternas melodías incluso en festivales modernos como el Sonorama.

Adiós al ilustre embajador de la risa

A la memoria de Don J.J.Alonso Millán (1936-2019).
Carlos Arévalo
Era de los últimos protagonistas que vivió el Madrid de las tertulias en los cafés, sobre todo en el Gijón. Allí trató a lo más granado del teatro y la literatura de los años cincuenta y sesenta, entablando conversación y amistad con los nombres más punteros de la escena artística española. Heredero del humor de su indiscutible referente Jardiel Poncela y de los geniales Mihura o Tono, dio sus primeros pasos en la legendaria revista La Codorniz.
El dramaturgo Juan José Alonso Millán, ilustre embajador de la risa y el entretenimiento, nos acaba de dejar en una clínica madrileña a diez días de cumplir los 83 pero con la memoria intacta hasta el final. Autor eminentemente teatral, en su producción nos lega cerca de unos ochenta divertidos títulos entre los que sobresale El cianuro ¿sólo o con leche? estrenado en el desaparecido teatro Beatriz en 1963 y representado también en cine y televisión con excelente acogida.

Antonio Machín, simplemente el mejor

Antonio Machín es el cantante romántico más recordado de su tiempo por su voz, su elegancia y sus maracas.
El recuerdo de Machín ante el 80 aniversario de su llegada a España

Carlos Arévalo
Elegante y carismático, el cubano de nacimiento y español de adopción, Antonio Machín fue el máximo representante de la canción romántica en España durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Para aquellas generaciones fue simplemente, el mejor. Su voz aterciopelada suena a tiempos felices de baile con orquesta y parejas enamoradas. El «rey del bolero» nos legó cientos de grabaciones –más de 500 canciones registradas– que suenan incesantemente en nuestra memoria sentimental, melodías eternas como Angelitos negros, Dos gardenias, El maniseroToda una vida, Madrecita, Ya sé que tienes novio, Corazón loco, Envidia, Amar y vivir, Mira que eres linda, Esperanza, Tengo una debilidad, Piel canela, Somos, Cartagenera, Espérame en el cielo