«La cultura es la buena educación del entendimiento», Jacinto Benavente

Adiós a Camilo Sesto, la voz española de oro

El cantante y compositor Camilo Sesto en una de sus últimas actuaciones. Foto: EFE/ Giorgio Viera.

Carlos Arévalo
Llora la música porque ha perdido a uno de sus más brillantes embajadores. Camilo Blanes Cortés, Camilo Sesto, no ha resistido más. Las alas de cristal de este ángel de la canción romántica, se han quebrado haciéndolo caer en picado al abismo del adiós. En ocho días habría soplado setenta y tres velas el legendario divo nacido en Alcoy «libre, tierno y salvaje entre el valor y el miedo», como rezaba uno de tantos éxitos como consiguió. En sus cuarenta discos y en sus recitales por medio mundo, demostró con creces ser el dueño de una voz privilegiada, única. Por eso vendió 180 millones de discos, ¡que se dice pronto! Junto a Nino Bravo ostenta el puesto de honor en el Olimpo de las mejores voces de la canción melódica en castellano del siglo XX.

Bienvenidos al paraíso castellano de la Cultura

La Villa medieval de Urueña y su imponente muralla, enclave estratégico en la provincia de Valladolid. 
Carlos Arévalo
A dos horas desde Madrid tomando la carretera de La Coruña –AP6–, el viajero debe desviarse en la salida 211 donde una señalización indica: Urueña, «Villa del Libro». Siguiendo esa carretera, en unos diez minutos estará en la pintoresca localidad castellano-leonesa declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1975 y bautizada por la Diputación Provincial de Valladolid como «Villa del Libro» en 2007. Y es que, además de estar catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España, es el de mayor número de librerías por habitante.

Fascinación mística ante un faquir

El faquir portugués Marco Patrocinio en un instante de su arriesgado espectáculo nocturno. Foto: JO
Carlos Arévalo
Todo ocurre en una apacible noche estrellada de verano en un pueblo costero al sur de Portugal. Junto a un viejo castillo se anuncia la actuación al aire libre de un faquir. Poco a poco la plaza se va llenando de curiosos que acuden para presenciar el exótico espectáculo del desconocido personaje. Exactamente a la hora señalada, las diez y media, aparece el protagonista de la velada, un hombre moreno con barba de unos cincuenta años, extremadamente delgado y con los músculos perfectamente definidos. Descalzo y con el torso desnudo, tan sólo viste un fino pantalón oscuro. Ante la inquieta mirada de los presentes y colocado en el centro de la plaza, dispone parsimoniosamente en círculo de los atípicos enseres que va a necesitar -alcohol de 96º, algodón, un martillo, un botellín de cerveza, afilados estiletes, una raqueta sin cuerdas…- a ritmo de distintas músicas que él mismo va programando desde un pequeño equipo portátil. El entretenimiento está servido.

Adiós al actor Arturo Fernández, paradigma de elegancia y seducción sobre las tablas

Arturo Fernández ha sido el embajador del buen gusto sobre los escenarios españoles desde los años cincuenta.
La voz del galán más longevo de la alta comedia se apaga tras una dura enfermedad

Carlos Arévalo
A pesar de su avanzada edad todavía no lo puedo creer, ¡ha muerto Arturo Fernández! El mítico intérprete había cumplido 90 años en febrero aunque en su DNI figura su nacimiento en noviembre de 1930 por un error familiar. Nacido en Gijón en 1929, tras una infancia difícil en tierras asturianas, y una adolescencia practicando con destreza el fútbol y el boxeo con el apodo de «El tigre del Piles», llegó con 20 años a un Madrid de tranvías y pensiones y, en esta misma ciudad, se ha ido hoy, siete décadas después, por culpa de una penosa enfermedad, en la clínica Ruber donde llevaba ingresado unos días.