«La cultura es la buena educación del entendimiento», Jacinto Benavente

¡Volvamos a escribir en los cafés!

Carlos Arévalo

Se están volviendo a poner de moda los cafés aunque no sean como los clásicos en los que César Gónzález-Ruano pedía cada mañana el extinto recado de escribir: «…consta oficialmente de un tinterillo, generalmente con tapón de corcho; un manguillero con su pluma arañante y una carpeta de hule negro, donde alguna vez hay un papel secante, además de un pliego y un sobre». Tampoco cuentan con el ambiente exquisito de las inolvidables tertulias culturales como las del Café de Pombo o el Gijón pero tienen mesitas similares de mármol con pie de hierro forjado como las que se utilizaban antaño –algunas eran lápidas aprovechadas del revés– y además sirven cafés infinitamente mejores, no como aquellos brebajes achicoriados de posguerra de los que tanto se quejaban los viejos maestros.


El prolífico escritor César González-Ruano (1903-1965) utilizaba los cafés de su época como si fueran sus oficinas.

La obligatoriedad de que sean espacios libres de humos le restan bohemia al lugar pero a cambio no hay que meter la ropa en la lavadora cada vez que uno se decide a entrar. Muchos de estos cafés son modernas librerías bien de segunda mano o bien de novedades –detalle que ayuda en gran medida a concentrase e inspirarse–; el caso es que son establecimientos perfectamente preparados con conexión a Internet y agradable hilo musical –afortunadamente muy bajito– para además de vender libros, claro está, ayudar al alumbramiento de jóvenes promesas de la literatura y el periodismo y alentar a los más rezagados a la hora de sentarse a escribir. 

La revolución tecnológica ha provocado el cambio de herramientas –de las rudimentarias plumas o las pesadas máquinas de escribir hemos pasado a los ligeros portátiles– pero el objetivo final, sobrevivir al pánico de la página en blanco, está al alcance de todos los interesados en ello. Lugares más saludables, más tranquilos y con mejor calidad en sus productos. Sin duda buenas noticias para los que nos gusta escribir.